La próstata

Términos médicos

La próstata es una glándula del sistema reproductor del hombre. Produce y almacena el líquido seminal, un líquido lechoso que alimenta el esperma. Este líquido es secretado para formar parte del semen.

La próstata es casi del tamaño de una nuez. Está situada debajo de la vejiga y enfrente del recto. Rodea la parte superior de la uretra, el tubo por donde se vacía la orina de la vejiga. Si la próstata crece demasiado, el flujo de la orina puede hacerse lento o detenerse.

Para funcionar correctamente, la próstata necesita hormonas masculinas (andrógenos). Las hormonas masculinas son responsables de las características sexuales masculinas. La principal hormona masculina es la testosterona, la cual es producida principalmente por los testículos. Algunas hormonas masculinas son producidas en pequeñas cantidades por las glándulas suprarrenales.

El proceso del cáncer

El cáncer es un grupo de muchas enfermedades relacionadas. Estas enfermedades empiezan en la célula, la unidad básica de vida del cuerpo. Las células tienen muchas funciones importantes en todo el cuerpo.

Normalmente, las células crecen y se dividen para formar nuevas células en forma ordenada. Desempeñan su función y luego mueren más tarde. Este proceso ordenado ayuda al cuerpo a mantenerse sano.

Algunas veces, sin embargo, las células no mueren. Por el contrario, ellas siguen dividiéndose y crean nuevas células que el cuerpo no necesita. Forman una masa de tejido, que es lo que se llama tumor.

Los tumores pueden ser benignos o malignos: Los tumores benignos no son cancerosos. Generalmente se pueden operar y, en la mayoría de los casos, no vuelven a aparecer. Las células de tumores benignos no se esparcen a otras partes del cuerpo. Y lo que es más importante, los tumores benignos de próstata no son una amenaza para la vida.

La hiperplasia prostática benigna (BPH) es el crecimiento anormal de células benignas de la próstata. En la hiperplasia prostática benigna, la próstata crece más y presiona contra la uretra y la vejiga, obstruyendo el flujo normal de orina. Más de la mitad de los hombres de Estados Unidos entre los 60 y 70 años y como un 90 por ciento entre los 70 y los 90 años tienen síntomas de hiperplasia prostática benigna. Para algunos hombres, los síntomas pueden ser lo suficientemente graves como para requerir tratamiento.

Los tumores malignos son cancerosos. Las células de estos tumores son anormales. Se dividen sin control y sin orden, y no mueren. Estas células pueden invadir y dañar tejidos y órganos cercanos. Las células cancerosas pueden también desprenderse de un tumor maligno y entrar en el torrente de la sangre y en el sistema linfático. Así es como el cáncer se disemina desde el sitio original (primario) del cáncer para formar tumores nuevos (secundarios) en otros órganos. Cuando el cáncer se disemina, se llama metástasis.

Cuando el cáncer de próstata se disemina fuera de la próstata, las células cancerosas se encuentran con frecuencia en los ganglios linfáticos cercanos. Si el cáncer ha llegado a estos ganglios, quiere decir que las células cancerosas pueden haberse diseminado a otras partes del cuerpo: a otros ganglios linfáticos y a otros órganos, como a los huesos, la vejiga o el recto. Cuando el cáncer se disemina desde su sitio original a otra parte del cuerpo, el nuevo tumor tiene la misma clase de células anormales y el mismo nombre que el tumor primario. Por ejemplo, si el cáncer de próstata se disemina a los huesos, las células cancerosas en el nuevo tumor son células cancerosas de próstata. La enfermedad es cáncer metastático de próstata; no es cáncer de huesos.